lunes, 16 de noviembre de 2015

¿Qué imagen tengo de mí como escritora?

Me gusta escribir, sobre todo, cuando mis emociones parecen no caber dentro de mí, no hay nada que no me guste de expresarme mediante letras, excepto cuando el tema a tratar no es de mi agrado. Suelo hacerlo con frecuencia, no me da pereza alguna y menos si se trata de algo que me interesa y me emociona. La mayoría de las veces escribo por la propia necesidad de comunicar cosas que me resultan complicadas decir, escribo para desahogarme, para complacer al lector, cumplir con obligaciones escolares, quitarme un peso de encima de sentimientos que se acumulan, expresar mi felicidad, enojo o tristeza, por impotencia de no tener a nadie a quien contarle en un preciso momento más que a ese pedazo de papel.

Me gusta escribir textos referente a temas de importancia social o política, sin embargo, considero que aún estoy en un proceso de aprendizaje para redactarlos de mejor manera; incluyo mucha argumentación en los escritos que elaboro, me gusta hacerlo, siento que cada texto debería de tener ese "pedacito" de ti, aunque he aprendido que no es necesario hacerlo explícitamente para que alguien reconozca ese "toque" tuyo en algún texto. Los textos que elaboro suelen ser buenos, entretenidos y con estilo propio, es lo que me han dicho mis profesores.
Por otro lado, me encanta escribir cuando siento que "ya no puedo más" (típica frase de adolescente que resulta por un problema mínimo), es una forma de terapia que muchos no han descubierto, lo mejor es que se puede llevar a cabo donde sea y cuando sea necesario. Estos textos no suelen ser tan elaborados como los primeros que mencionaba, pues los sentimientos brotan y toman forma en letras sin titubear.

Mi momento favorito para escribir es durante la noche, siento que todo se acomoda, mis distracciones disminuyen y mi creatividad aumenta, al igual que mis emociones. Si tengo tareas suelo hacerlas ya que mis redes sociales están "apagadas" y las personas con las que platico se van a dormir. Es el momento donde analizo mi situación familiar, social y romántica;  si después de analizar dichas situaciones caigo en cuenta que no me siento bien en algún ámbito, me pongo a escribir para quitarme esa sensación, sobre todo, cuando estoy triste o insatisfecha.

Si algo quisiera cambiar de mi forma de escribir, es el proceso de planificación pues está ausente en mi estilo. Siempre comienzo enseguida a escribir, no dedico tiempo a pensar en los temas que quiero desarrollar, simplemente van surgiendo; claro que me la paso releyendo cada palabra que escribo y si se me ocurre otra idea la anexo inmediatamente. Supongo que si elaborara borradores o me tomara el tiempo para separar ideas, batallaría menos al momento de la textualización. Por ejemplo, en este momento estoy desarrollando este texto a partir de una serie de preguntas, y me siento encantada porque el trabajo me resulta más sencillo.

Cuando realizo trabajos que me piden en la universidad me gusta usar la computadora desde el comienzo, me resulta más sencillo y rápido, me siento segura con la ortografía y porque me permite plasmar las ideas ágilmente a comparación del lápiz. Otra ventaja es que me da la facilidad repasar el texto las veces que quiera, sin perder tiempo con el borrador, simplemente selecciono una tecla y listo; también me da la oportunidad de tener diferentes "pestañas" abiertas en el buscador de internet y si algo me aplaudo, es eso; desde el momento en el que me siento a redactar un texto que sé que un profesor va a ser el que lo lea, me preocupo por tener a la mano el diccionario de sinónimos, antónimos y wikipedia que nunca me dejará morir con la duda.
Por otro lado, si estoy escuchando o viendo alguna conferencia o clase, me gusta tener lápiz y papel a la mano porque mis anotaciones son más rápidas y esquematizadas, o sea, las escribo con una simbología que probablemente sólo yo la comprendo.
En conclusión, si se trata de plasmar ideas provenientes de mí, prefiero usar la computadora (aunque en esta, entran mis momentos de enojo y tristeza donde la computadora no  me es útil, ya que siento que el único conducto para sacarlas es mi mano y el lápiz); y si se refiere a tomar anotaciones de ideas ajenas, me conviene el lápiz y el papel para asimilarlas de acuerdo a mi juicio y seleccionar la información que prefiera. Por lo general termino satisfecha con los textos que realizo

Como ya lo mencionaba, siento que mi punto débil es al momento de planificar, no lo considero necesario, sin embargo, es algo con lo que tengo que trabajar, mis puntos fuertes son la textualización y la revisión, no estoy conforme si no lo califico más de tres veces. Siento que mis textos podrían mejorar si tomara en cuenta algunas estrategias durante los tres momentos. Me gustaría escribir de manera más fluida y sin cansar al lector.

Cuando escribo me doy cuenta de lo que en realidad puedo llegar a hacer con mis capacidades, habilidades e ideas, que han sido fruto de las interacciones con otras personas, influyendo todo para mi desarrollo como humano. Siento que es una de muchas formas de darle cuerpo a nuestra alma, a lo que llevamos por dentro y los demás no son capaces de admirar. No cabe duda que, el sentirme así, hace que mi texto no resulte del todo malo.

Hubo un caso en especial en el que nos dejaron realizar un ensayo en equipo. Me dediqué a producir la introducción; al momento de que el profesor entregó el trabajo revisado, me dijo: ¿Tú hiciste la introducción? - y, sorprendida, contesté que sí. -Me imaginé; cuando lo estaba leyendo no pude pensar en nadie de los demás integrantes más que en ti, son tus palabras y tu estilo. Esto me hizo sentir en cierta forma especial. Los comentarios de mis profesores suelen ser muy buenos, quedan satisfechos con mi trabajo. Lo leen fácilmente, lo comprenden y les gusta.

Si hay algo de lo que no me puedo deshacer, es de mi manía por revisar la ortografía en cualquier momento. No me considero una experta, pero trato de no cometer faltas. No considero que pierda tiempo en eso, pues estoy acostumbrada a saber cómo se escriben la mayoría de las palabras, si hay algo en lo que dedico más esfuerzo es en el acomodo de comas y puntos.

Creo que todo es cuestión del gusto por la lectura, y a mí me gusta. Leo cualquier trama, pero generalmente, novelas. Leo en cualquier momento que tenga libre, con tranquilidad. Me emociona la idea de imaginarme a los personajes, el contexto, incluso los gestos que puedan tener en ciertos momentos de la narración.




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